fijándome en lo pequeño de tu ser, en los detalles,
en todo eso que un día tuve.
llegan los recuerdos a mi mente y te gritaría que todavía te quiero,
que todavía haría cualquier cosa por ti.
que quiero que me quieras, joder.
que cuando te tenía a dos centímetros de mi boca me olvidaba del mundo
y de mí, de mis defectos, y sólo estabas tú.
la mentira más bonita fue creer que de verdad me amaste,
que lidiaste con mis miedos, con mi frío y con mis males,
y que fuimos.
que no me olvido de ti,
y todavía sueño con un día en que me digas que me quieres y que quieres estar conmigo.
ese día volvería a la vida,
y cada día imagino todo lo que pudimos vivir y no vivimos,
todas las páginas en blanco que quedaron por escribir.
porque sólo vuelves en sueños,
pero al menos vuelves.
y por eso ahora te escribo,
y por eso no te saco de mi cabeza ni queriendo.
porque la vida sin ti no es vida,
porque sin ti, yo no.
porque sin ti, yo muero.
y he muerto, y revivo cada vez que me ves, me miras, me observas con detenimiento.
por y para ti.
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