y me ha dado por pensar qué fue verdad y qué mentira,
y si fingías demasiado bien.
si tus manos enredadas en mi pelo fueron ciencia-ficción,
qué ocurrió y qué es producto de mi imaginación;
todo.
porque todavía puedo escuchar tu voz bajo ese cielo oscuro
susurrándome un te quiero,
bajito,
¿sincero?
ya no puedo ni verte sin que me afecte inevitablemente.
y seguiré suplicándole a la noche silenciosa un te espero,
bajito,
sincero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario