sábado, 28 de noviembre de 2015

bajito, sincero.

y me ha dado por pensar qué fue verdad y qué mentira,
y si fingías demasiado bien.
si tus manos enredadas en mi pelo fueron ciencia-ficción,
qué ocurrió y qué es producto de mi imaginación;
todo.
porque todavía puedo escuchar tu voz bajo ese cielo oscuro
susurrándome un te quiero,
bajito,
¿sincero?
ya no puedo ni verte sin que me afecte inevitablemente.
y seguiré suplicándole a la noche silenciosa un te espero,
bajito,
sincero.

viernes, 20 de noviembre de 2015

ironía (deshojando flores)

y cuánto no te quise, y cuánto fingí hacerlo.
y nunca te esperé, te pensé, te soñé, te busqué, te pedí perdón, te perdoné.
y nunca fui tuya, no tuvimos nada.
y nunca me quedé embobada mirando tus ojos o escuchando los acordes de tu risa.
si me preguntan...
diré que no tienes lunares en la espalda, que tus chistes son graciosos, que compartías conmigo la afición por la lectura y que jamás vimos abrazados una película de miedo.
que no me temblaban las piernas cada vez que nos besábamos y que tenías las manos frías, tan frías...
si te preguntan...
di que no me has querido.
yo tampoco lo he hecho.

viernes, 6 de noviembre de 2015

por y para ti.

te veo, te miro, te observo con detenimiento,
fijándome en lo pequeño de tu ser, en los detalles,
en todo eso que un día tuve.
llegan los recuerdos a mi mente y te gritaría que todavía te quiero,
que todavía haría cualquier cosa por ti.
que quiero que me quieras, joder.
que cuando te tenía a dos centímetros de mi boca me olvidaba del mundo 
y de mí, de mis defectos, y sólo estabas tú.
la mentira más bonita fue creer que de verdad me amaste,
que lidiaste con mis miedos, con mi frío y con mis males,
y que fuimos.
que no me olvido de ti,
y todavía sueño con un día en que me digas que me quieres y que quieres estar conmigo.
ese día volvería a la vida,
y cada día imagino todo lo que pudimos vivir y no vivimos,
todas las páginas en blanco que quedaron por escribir.
porque sólo vuelves en sueños, 
pero al menos vuelves.
y por eso ahora te escribo, 
y por eso no te saco de mi cabeza ni queriendo.
porque la vida sin ti no es vida,
porque sin ti, yo no.
porque sin ti, yo muero.
y he muerto, y revivo cada vez que me ves, me miras, me observas con detenimiento.
por y para ti.