contigo llegaron los días más felices que he vivido.
esos en los que reíamos hasta que nos dolía.
tus bromas y tus besos, y todo lo que te quería.
porque estaba perdida y me encontré en tus ojos,
que me perdían de nuevo.
no sabía decirte adiós, no sabía negarte.
las ganas de ti eclipsaban las ganas de morir.
rompiste mis esquemas, mis cadenas,
me lancé contigo al abismo sin saber lo que se nos venía encima.
(lo que se me venía encima)
y no me importó.
me encapriché de ti hasta quedarme sorda y ciega,
¿y acaso importaba el mundo?
cada vez que te veía me calabas más profundo.
y no te importé.
un bucle, un constante tira y afloja,
y es que somos dos polos opuestos que no se atrajeron.
contra toda ley física, tú y yo,
no había palabras para describirte
ni para describir lo que sentía.
poder cogerte de la mano,
hacerte reír,
abrazarte y no soltarte,
el puto cielo estaba entre tus brazos.
lo veía claro y simple
aunque no te vi venir,
y ya lo decía Sabina:
morirme contigo si te matas,
matarme contigo si te mueres.
porque el amor cuando no muere mata,
porque amores que matan nunca mueren.