gritan al silencio
esperando ser escritos,
esperando contar nuestra historia.
mi vida era monótona,
como la lluvia del norte.
tú eras más como una tormenta en el sur:
llegabas con una fuerza inexplicable
y te marchabas enseguida.
iba a ser imposible pero fue.
recordar lo nuestro
sólo trae dolor.
el amor es traicionero,
qué gran mentira.
los sentimientos no traicionan,
traicionan las personas.
saboreé la adrenalina al caminar sobre tu cuerda floja.
perdí la cuenta de las horas que me pasé en la ventana esperando a que vinieras,
o volvieras, o lo que fuera.
lo bueno, si breve, dos veces bueno.
nadie me dijo que fuera a ser tan breve.
y en esas noches nuestras
murieron de envidia las estrellas,
murieron de envidia las estrellas,
se burló la luna,
y ahora vuelve cada noche para recordarme las palabras que pensé mil veces y ni una me atreví a decirte.
caí en tus redes, piqué,
pero la memoria de pez era la tuya y se te olvidó quererme.
y camino de tu olvido vivo ahora.
camino sin saber muy bien quién soy,
de dónde vengo y adónde voy ya no tiene sentido.
porque te has ido,
y no vas a volver.
elegí tus manos entre mi espalda y la pared,
¿o cómo era?
yo parando los balazos y eras tú quien disparaba.
yo parando los balazos y eras tú quien disparaba.
era un ángel y me cortaste las alas.
pero volaré,
aunque sea en pedazos.
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