tus manos conocen ya cada poro de mi piel,
no puedo esconderte nada,
no puedo mentirte cuando te miro a los ojos,
no puedo negar que mis labios solo encajan ya con los tuyos.
y yo, prometo guardar el secreto de lo suaves que son tus brazos bajo el cariño de mis caricias, aunque vayas de duro.
pues los dos sabemos que somos nuestro punto débil,
y el punto g ya nos lo encontraremos luego.
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