tú también me has hecho llorar.
y tú decías que hacerme feliz era tu misión...
y yo no creo que la ignorancia sea la felicidad realmente,
como tampoco quiero creer lo que dice la gente.
mi corazón es tan inocente como yo.
sabe que puedes hacerlo, sabe que te quiero.
sin embargo mi cerebro está empezando a dudar,
y hace tiempo que le robaron la inocencia.
todo esto me da miedo, miedo a que te vayas y no pueda soportar la pérdida.
una pequeña apreciación:
has vuelto a cagarla
—he vuelto a cagarla—.
No hay comentarios:
Publicar un comentario