domingo, 17 de julio de 2016

el gato, el bar y la chica

un gato en su séptima vida era el único testigo de sus caminatas nocturnas.
siempre llevaba vaqueros oscuros, cruzaba la puerta de aquel bar de mala fama
y pedía un café cortado y con hielo.
nunca lo pagaba, cogía el micrófono que le ofrecía el camarero y cantaba una canción.
luego apuraba su café—lo mejor está en el fondo—y salía,
se ponía en marcha de nuevo, volvía a la rutina.
ésto era una chica huyendo de sí misma.

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