mira, yo ya no pido mucho: solamente que nuestros dedos encajen cada vez que el otro nos sea necesario, y también cuando no lo sea, que encajen por puro placer.
porque yo ya no necesito mucho, solamente la sensación de alegría al saber que tú me miras, las chispas que mantienen vivo mi fuego cada vez que tú me tocas, me abrazas, me besas con tus besos inexpertos.
mira, no voy a ponerte nombre, no quiero explicarte.
que sea el tiempo quien con su calmada prisa nos defina si quiere.
yo si, quiero.
mira, yo ya no tengo miedos, solo ganas.
no voy a pedirte nada que yo no sea capaz de darte.
todavía no sabemos cual es, pero algún día bailaremos juntos nuestra canción favorita, y no la bailaremos con los pies sino con el alma.
mira, mira, mira y no dejes de mirarme ni un solo momento, ni un solo día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario