la luna brilla en el cielo, pero en mis ojos llueve.
y la verdad no hay motivos más allá del no tenerte
y añorarte.
son las ganas de ti, que cada día son más fuertes.
te veo en todas partes, pero nunca conmigo.
perdona si a veces se me olvida que tú no me necesitas,
que nunca me necesitaste.
y a una persona como yo,
que desconfía de sí misma y de cualquiera,
le costó creerse tu amor.
pero no dudó de ti.
sabía que eras tú.
las dudas llegan ahora, con la pérdida.
perdona si se me olvida que podías prescindir de mí.
era un elemento más en tu vida y tú,
bueno, tú sigues siendo el pilar sobre el que se sostiene la mía.
pues me derrumbo por ti sin ti, y contigo salí a flote y sin ti me estoy hundiendo cada vez más.
eres un fantasma del pasado viviendo en mi presente: tus brazos que me rodean o un mensaje con
tu nombre.
porque sí, confieso que sigo esperándote, y...
¿qué esperabas que hiciera si después de ti todo suena vacío?
sé que jamás querré a alguien como te quiero a ti porque jamás dejaré de quererte,
porque te quiero:
conmigo,
en las buenas,
en las malas,
en mi vida,
en la que podría haber sido nuestra vida.
planeamos un futuro juntos, peleamos por el nombre de los que iban a ser nuestros hijos.
querías...(¿quieres aún?) llevarme lejos en tu coche.
confieso que sigo esperándote,
y no esperes que deje de hacerlo.
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