sábado, 15 de octubre de 2016

trenes


                    "No estés lejos de mí ni un solo día, porque cómo, porque, no sé decirlo, es largo el día. Y te estaré esperando como en las estaciones cuando en alguna parte se durmieron los trenes."

Aquí estaban otra vez. Caminaban agarrados de las manos como si cada uno fuera el mayor tesoro del otro, sabiendo que se acercaba el final. Yo los miraba con disimulo, y en la figura de aquel joven moreno podía ver un reflejo del pasado, muchos años atrás, cuando yo era el protagonista de la escena. Yo también agarraba su mano sabiendo que aquello era una despedida, y cuando ella, la mujer a la que amaba, subió a ese tren, nada en el mundo podría haberme hecho creer que no volvería a verla. Pasaron días, meses y hasta años y yo los pasé esperando que volviera.
Por eso vengo cada día a esta pequeña estación de tren, me siento en el banco más alejado y observo el vaivén de la gente. Me entretengo escuchando sus historias silenciosas, ésas que me cuentan casi sin querer. Otras veces soy yo el que las imagina. Había quien realmente captaba mi atención más allá de su historia, como esta pareja de enamorados. Ya me había fijado en ellos días atrás. Ella caminaba nerviosa por la estación, recorriéndola de arriba abajo. En algún momento durante su paseo me dirigió una mirada y sonrió tímida, sintiéndose observada. 
Recuerdo la canción que su risa improvisó cuando él se bajó del tren, y lo mucho que costaba distinguirlos cuando se fundieron en un abrazo que gritaba que se habían echado de menos. Eso era lo que yo había estado esperando toda mi vida.
Y aquí estaban otra vez, silenciosos, pero ellos no necesitaban palabras. Una voz monótona e insensible anunció por megafonía que el tren estaba a punto de llegar. Fue entonces cuando me levanté y me fui caminando cabizbajo. 
Tal vez había llegado el momento de dejar de esperar. Ellos se merecían escribir solos el final de su historia.


domingo, 2 de octubre de 2016

definiciones VI

distancia
son solo números.

yo te he sentido a mi lado
cuando estabas más lejos que nadie.

a mí ya no me engañan.

domingo, 25 de septiembre de 2016

miedo

tengo miedo de que todo lo que estamos construyendo no sea nada más que una mentira que un día va a c
   a
   e
   r
   s
   e
a pedazos.
tengo miedo de equivocarme contigo, de pasarme con el amor como quien se pasa con la sal (queriendo) y que te canses de nuestra rutina y te largues.
tengo miedo de hacerte esperar demasiado, de que me pidas que abandone mi vida.
tengo miedo porque tengo miedo, y no debería.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

sobre nuestro amor en tercera persona

su amor es un amanecer visto desde alguna playa bonita,
es una canción una noche cualquiera,
un mensaje repentino a las tantas de la madrugada.
su amor es el asiento trasero de un coche
y también la cama de un hotel en la ciudad.
su amor es inmaterial,
pero es esa grabación que ella escucha todas las noches antes de quedarse dormida
y también esa foto que él mira en cada despertar.
su amor son caricias en el pelo, arañazos en la espalda,
un apretón de manos, un beso en el cuello...
su amor son los poemas que ella le escribe
y son las faltas de ortografía de él.
su amor es un diamante, un pedacito de cielo durante ese amanecer visto
desde alguna playa bonita.
su amor son ellos dos, y ellos dos son mejores a centímetros de distancia.

jueves, 25 de agosto de 2016

confesiones VII

si te volviera a conocer,
volvería a hacerme las mismas preguntas sobre nosotros.

pero también he de confesar...
que mi respuesta
                       nunca
                                cambiaría.

domingo, 21 de agosto de 2016

recuerdos

escuchar como llega el camión de la basura y mirar con el disimulo que no hemos tenido en toda la noche.
mirarnos después a los ojos y que nos dé igual el lugar, el día o la hora.
y que cada noche al escuchar como llega el camión de la basura yo me acuerde de ti, y tú te acuerdes de mí,
y evocaremos entonces esa  noche, cada uno desde su cama, y la distancia habrá perdido esta vez.

domingo, 14 de agosto de 2016

déjame robarte el corazón,
prometo cuidarlo hasta mejor que tú.

la distancia son sólo números,
y si tenemos algo en común con los números
es que nosotros
                      también
                                 somos
                                          infinitos.