domingo, 31 de mayo de 2015

qué idiota.

me sigue preocupando lo que pienses de mí,
qué idiota.
sigo estando celosa,
y a veces te llamo amor.
sé que no debería pero tú tienes la culpa.
destrozaste mi corazón y yo estoy intentando arreglarlo a base de
recuerdos,
tuyos,
nuestros.
me sigue gustando releer nuestras conversaciones,
y he derramado un par de lágrimas,
pero solamente un par.
miro hacia otro lado cada vez que pasas cerca de mí,
en un desesperado intento de evitarte,
engañándome a mí misma cuando vuelvo la cabeza y te encuentro,
y sonrío.
y tú no te das cuenta de todo ésto,
pero así es.
y es un alivio,
tampoco te diste cuenta en su momento.



viernes, 22 de mayo de 2015

22:22

no recuerdo una anti-historia mejor de contenido incierto.

y es que sin ti yo sí, pero contigo mucho mejor.

vuelve, por favor.

sábado, 11 de abril de 2015

elogio a Sabina (lo que se me venía encima)

contigo llegaron los días más felices que he vivido.
esos en los que reíamos hasta que nos dolía.
tus bromas y tus besos, y todo lo que te quería.
porque estaba perdida y me encontré en tus ojos,
que me perdían de nuevo.
no sabía decirte adiós, no sabía negarte.
las ganas de ti eclipsaban las ganas de morir.
rompiste mis esquemas, mis cadenas,
me lancé contigo al abismo sin saber lo que se nos venía encima.
(lo que se me venía encima)
y no me importó.
me encapriché de ti hasta quedarme sorda y ciega,
¿y acaso importaba el mundo?
cada vez que te veía me calabas más profundo.
y no te importé.
un bucle, un constante tira y afloja,
y es que somos dos polos opuestos que no se atrajeron.
contra toda ley física, tú y yo, 
no había palabras para describirte
ni para describir lo que sentía.
poder cogerte de la mano, 
hacerte reír,
abrazarte y no soltarte, 
el puto cielo estaba entre tus brazos.
lo veía claro y simple
aunque no te vi venir,
y ya lo decía Sabina:
morirme contigo si te matas,
matarme contigo si te mueres.
porque el amor cuando no muere mata, 
porque amores que matan nunca mueren.

domingo, 5 de abril de 2015

intento fallido.

yo solía ser adicta a los amores pasajeros,
que de amores muy poco tenían.
yo solía pasar de todas esas mierdas sobre sonrisas y miradas,
antes de ti.
sin que nadie me marcara lo suficiente,
me llenara.
qué fría, qué borde, qué triste y qué rara era.
sé que quererme podía resultar difícil,
pues ni yo misma lo hacía.
que eso de pillarme por alguien a mí me sonaba a cuento chino.
y antes de que pudiera darme cuenta me tenías a tus pies,
aunque no lo supieras,
pues ni yo misma lo sabía.
creo que ya te he dicho alguna vez que cuando quiero algo lo consigo,
y que nadie como tú sabe lo cierto que es.
y te quiero, pero no te he conseguido.
intento fallido.
y ahora soy adicta a ti.
no entiendo cómo o por qué llegaste a mi vida,
pero gracias.
gracias por apostar por mí cuando nadie más lo habría hecho.
una lástima que perdieras tu apuesta.